La fiesta del PCE es el mayor evento político, social, cultural y lúdico-festivo que realiza una organización política de este país. Esta edición ha sido una de las más importantes de los últimos años; a ello han contribuido varios motivos: el momento político, la atractiva programación de artistas, el amplio y variado panel de debates, la importancia política de los participantes en los mismos, la voluntad de militantes y simpatizantes del PCE, gentes de izquierdas, ciudadanos y ciudadanas de Madrid y de otras partes del país de compartir alegría, esperanza, debates y diversión, de hacer de la fiesta del PCE un lugar de encuentro. No menos importante ha sido la organización, el esfuerzo de militantes y simpatizantes que trabajan cada año de manera más concienzuda para que la fiesta sea eso, la fiesta de la izquierda.
La fiesta, sí la Fiesta por antonomasia, ha sido un éxito de público asistente, con gran participación de la juventud. Además, este año hemos visto a nuestros vecinos latinoamericanos de una forma notoria en la fiesta. Las actuaciones todas han generado una expectación inusitada fundamentalmente la de Silvio Rodríguez, quien tras varios años sin actuar en España, congregó a miles de personas.
Pero no sólo las charlas y debates políticos de la fiesta son de plena actualidad. Desde el debate sobre la Constitución Europea, afrontado desde la pluralidad de la izquierda alternativa con Gerardo Pisarello, Jaime Pastor y Salvador Jove; Los retos de la izquierda en el siglo XXI, con Marco Benlinguer y Julio Anguita, que además participó en otro debate sobre la República; Los retos de la izquierda con Fausto Bertinotti, Francisco Fernández Buey y el Secretario General del PCE, Paco Frutos, demuestran una vez más que el PCE está palpando la realidad política del país y, también en el ámbito europeo, de la izquierda europea de la que formamos parte. La presencia y la intervención de Fausto Bertinotti en la FIESTA así lo demuestran; no sólo lo decimos, también lo hacemos, dando relevancia al proyecto alternativo de izquierdas europeo, al Partido de la Izquierda Europeo, y con ello también a OTRA CONSTITUCIÓN EUROPEA votando no en el referéndum que se anuncia. Nuestro compromiso internacionalista y solidario se vio reflejado con la organización en la fiesta de los debates sobre Cuba y Venezuela, con la presencia de la embajadora de Cuba y una importante representación de Venezuela.
La cultura también ha estado presente de una forma significativa en la fiesta, con recitales de poesía, noches flamencas, presentación de film popular – «arma cinematográfica del PCE» según denominación de la época-, y con los homenajes a Manuel Vázquez Montalbán, Juana doña, Neruda y a Dulce Chacón… Para los comunistas, para la izquierda, la cultura es también un instrumento de cambio social; a través de la cultura se puede y se debe potenciar la visión critica de la sociedad y del poder.
Más cercano a Mundo Obrero, el debate sobre la prensa de izquierdas en Europa, con la participación de periódicos tan importantes como Neues Deuthsland, Avante y L´Humanité, que se concreto en la propuesta de posibilitar un encuentro anual de los periódicos de la izquierda Europea.
La izquierda, y sobre todo la izquierda alternativa transformadora, ha estado presente en nuestros debates y personas de la talla política y moral de la izquierda como Fausto Bertinotti, Julio Anguita, Paco Frutos han compartido con todos los presentes un debate que también cruza lo más cercano al PCE: el proyecto estratégico del que somos impulsores y cofundadores, IU. Ello desde la perspectiva de producir un cambio en las políticas, en la potenciación del movimiento político y social primigenio, los equipos de dirección para dar el necesario impulso en la próxima asamblea federal extraordinaria que sitúe a IU en el referente político, social, institucional, moral y alternativo al neoliberalismo que amplios sectores de la sociedad reclaman.
Con el final de la Fiesta del PCE del 2004 se da comienzo al curso político en España, que tras el 14-M ha supuesto un cambio de ciclo de gobierno conservador y neoliberal en el sentido más amplio, ha producido un cambio a un gobierno de centro izquierda (PSOE) que tras unos anuncios de políticas que han sido demandadas por los ciudadanos, ha adquirido notas de preocupación en línea de la práctica tradicional del PSOE.
IU, con su exigua representación, puede hacer procurar cambios, pero su fuerza debe centrarse en el programa de IU y de las reivindicaciones sociales, y no caer en los cantos de sirena de una «oposición influyente» que hace fuerte al PSOE, y no posibilita el relanzamiento de IU. Los ciudadanos que no se identifican con la socialdemocracia que representa el partido del gobierno, los movimientos sociales alternativos, esperan de IU, de nosotros, las propuestas para cambios estructurales a una sociedad alternativa a la creada por el régimen del PP.
El PCE debe ser motor del cambio interno y elemento aglutinador de la propuesta para el relanzamiento de IU, en un sentido unitario, claramente plural y con la generosidad que históricamente ha demostrado. Los límites están claros y fueron marcados por la conferencia de organización y la dirección a través de los acuerdos democráticos de sus órganos, referente de los y las comunistas en su acción política, social y cultural.




