El reciente Debate sobre el Estado de la Nación ha puesto de manifiesto el desgaste del Gobierno, así como la incapacidad y el desinterés de su líder, el Sr. Zapatero, para salvaguardar a la clase trabajadora de los envites de la crisis. El Sr. Zapatero abandona a los trabajadores a su suerte mientras se prodiga en guiños infructuosos a la industria del automóvil, al sector inmobiliario, a la banca…: subvenciones y desgravaciones fiscales para los que ya gozan de una posición privilegiada en el sistema, para los que aguardan parapetados en el malecón del dinero negro a que las aguas de la crisis arrastren a los trabajadores de este país. Ni una sola medida para proteger a los trabajadores: ni creación de empleo, ni ampliación de la protección a los parados, ni paralización de los desahucios inmobiliarios.
Los últimos datos de coyuntura confirman que la economía española está en caída libre. El PIB se ha desmoronado: si a principios del 2007 crecía por encima del 4%, en estos momentos (primer trimestre de 2009) se reduce a una tasa del – 2´8% en términos interanuales. El número de viviendas iniciadas se está reduciendo a un ritmo del – 41% y el número de automóviles vendidos lo hace a un – 46%. La tasa de paro alcanza ya el 17´4% y el número de parados crece a un ritmo del 56%. Sólo 2´5 de los 4 millones de parados cobra alguna prestación.
Sostiene el Gobierno que estamos pasando lo peor de la tormenta, que los “brotes verdes” de la economía crecen por doquier, que la pesadilla toca a su fin. Pero los datos indican lo contrario: la evolución intertrimestral de las variables mencionadas muestra que todas ellas se están acelerando, nos quedan aún varios trimestres en los que veremos más paro, más destrucción de empleo y menos PIB. La parálisis del Gobierno perjudica a la clase trabajadora: lo peor está por llegar y lo único que brota es el desempleo, la desesperación del ciudadano de a pie y la poca vergüenza de los explotadores.
La crisis seguirá en el 2010
Las familias trabajadoras tendrán aún que soportan meses y meses de desempleo en condiciones de creciente precariedad. Tanto el FMI como la Comisión Europea descartan que la crisis se resuelva antes de finales 2010: en el mejor de los casos nos quedan 18 largos meses de crisis en los que muchos desempleados se enfrentarán a la pulverización de sus magros ahorros, la pérdida de su vivienda y el agotamiento de la prestación y el subsidio de desempleo.
Salir, lo que se dice salir… saldremos de la crisis, pero no todos en las mismas condiciones. Lejos de la “solución social” que promete el Sr. Zapatero vamos a asistir a una brutal redistribución regresiva de la renta y la riqueza a favor de los más ricos. Dentro de 18 meses los especuladores habrán comprado a precios irrisorios las viviendas embargadas a numerosas familias trabajadoras y que éstas adquirieron a precios abusivos: el asfixiante endeudamiento hipotecario habrá servido para financiar una especie de “segunda ronda de plusvalía” para goce de los capitalistas. De igual modo las mal llamadas “clases medias” habrán tenido que malvender su escaso patrimonio financiero (acciones, fondos de inversión…) a precio de saldo (¿quiénes están acumulando hoy acciones de Repsol o del Banco Santander?¿los trabajadores?). El agotamiento de los ahorros y de la protección a los desempleados menoscabará su capacidad de negociación frente a la patronal. Para entonces los empresarios pondrán sobre la mesa su agenda siniestra con la inestimable colaboración del Banco de España: reforma laboral (abaratamiento del despido) y reforma del sistema de pensiones (endurecimiento de las condiciones de acceso…).
Planes para todos los gustos
Como los malos futbolistas, el Sr. Zapatero ha tratado de ganar tiempo dando pelotazos en la banda, con sucesivos planes deslavazados: el “Plan Solbes”, EL “Plan E”, el “Plan VIVE”, el “Fondo de Adquisición de Activos Financieros”… ahora el “Plan de las Once Medidas”… Todo antes que entrar en el meollo del asunto: limitar el poder del mercado y poner coto a los desmanes empresariales. El Gobierno podría promover una legislación de urgencia que limitase las ejecuciones hipotecarias de las viviendas de los trabajadores (al menos mientras dure la crisis); cancelar parte del endeudamiento de las familias menos pudientes con lo que ahorre al reducir beneficios fiscales a los más ricos… Podría establecer directrices concretas en materia de crédito para bancos y cajas de ahorros… penalizar fiscalmente las ganancias especulativas.
La sucesión de ocurrencias del Sr. Zapatero deja sin respuesta dos retos ineludibles: solucionar el elevado (e injustificado) endeudamiento de las familias obreras y la protección social a aquellos trabajadores que han perdido su empleo por el destrozo que la mafia inmobiliaria ha causado en nuestra economía. Si no lo acometemos la economía española tardará mucho en levantar cabeza: los planes del Gobierno tienen un elevado coste en euros y un magro rendimiento en términos de empleo, crecimiento económico y alivio del coste social de la crisis.
P.D.: la reforma de los beneficios fiscales a la vivienda es una exigencia del FMI. Un reciente documento así lo confirma (IMF Country Report 09/129, abril de 2009, página 30). Mal vamos si es el FMI quien ha de diseñar el ajuste de la economía española y si no… que se lo pregunten a los argentinos.
*Doctor en Economía
bellodredondo@yahoo.com




