Mundo Obrero: ¿Cuáles son los principales objetivos políticos de Alternativa Galega de Esquerda de cara a las elecciones del próximo 21 de octubre?
Yolanda Díaz:
Avanzar en el proceso de construcción de un sujeto político capaz de enfrentar y derrotar programática, axiológica y socialmente la hegemonía de las políticas y valores neoliberales. En el despliegue de la ALTERNATIVA GALEGA DE ESQUERDA juegan un papel significativo diversos colectivos sociales críticos que desarrollan un trabajo social y cultural de primera magnitud para construir una hegemonía social para los valores emancipatorios. En ese proceso de medio-largo plazo, la derrota del PP de Feijóo, de las políticas de derechas en Galicia, se constituye en un elemento de la máxima importancia para el pueblo gallego. La derrota del PP en Galicia supondría una nueva herida en el costado de Rajoy y su proyecto de devastación social e involución democrática al servicio de banqueros, defraudadores y grandes empresarios. La derrota del PP acentuará la falta de legitimidad del actual gobierno del Estado.

M.O.: Después de tres años de gobierno del presidente Feijóo, ¿en qué situación deja a Galicia para afrontar la crisis?
Y.D.:
Como avanzadilla de la troika, Feijóo deja el territorio devastado en lo social, inerme en lo económico, y en una guerra cultural contra la lengua y la cultura gallegas, como cruzado de un españolismo caduco y servil con los poderosos. Socialmente en Galicia hay más de 650.000 personas en la pobreza (23,5% de la población), 80.000 niñas y niños viven en la pobreza, tenemos las pensiones más bajas del Estado, que no llegan a los 700 euros (y 150.000 viudas cobran por debajo de los 500 euros), 300.000 personas en paro de las cuales más de cien mil adolecen de cualquier ayuda pública, más de una quincena de desahucios diarios… hospitales privatizados como el de Vigo, centros de salud que no se construyen, escuelas infantiles privatizadas, miles de profesores menos en las aulas… En resumen, situación de emergencia que exige un cambio radical en las políticas, objetivos y valores.

M.O.: Esquerda Unida y Anova llegan a un acuerdo en base a un programa político de carácter anticapitalista. ¿Cuáles son los elementos más destacados de este programa?
Y.D.:
Un programa económico y social centrado en crear empleo público en el sector social de la economía con el apoyo de una banca pública gallega así como la generación de empleo público en los servicios sociales destrozados por el PP: sanidad, educación, dependencia. Todo ello enmarcado en un progresivo cambio de modelo de vida, produción y consumo que salvaguarde el medio físico que permite la vida en condiciones de dignidad y evitando los destrozos del desarrollismo que hace dinero destrozando y despilfarrando la riqueza natural. Crear empleo público estable y con derechos, garantizar la vivienda y cero desahucios, ampliar la protección social y los servicios públicos, comenzar a implementar políticas de decrecimiento son en este momento elementos objetivamente incompatibles con esta fase del capitalismo de la globalización neoliberal. Y son medidas realizables por una mayoría política decidida a defender la vida e intereses de las personas.

M.O.: El PsdeG y el BNG parecen atravesar sendos procesos de crisis internas. ¿Crees que esto afectará al electorado de izquierda? ¿Podrá AGE canalizar un posible voto de la izquierda desencantada y el abstencionismo?
Y.D.:
Sus crisis se deben a la gravitación en diferentes grados a favor de los intereses de ese sol tirano que son los mercados capitalistas. Un PSOE que juega a partido del régimen a pesar de las contradicciones que ello le reporta para con parte de su base social y un BNG roto y sectario en sus relaciones con las otras fuerzas de izquierda, y acomodaticio con los podres económicos del país (por ejemplo la experiencia del quintanismo en el bipartito que gobernó Galicia entre 2005-2009). En este contexto AGE puede y debe jugar su carta primera a ganar el crédito y la confianza de las personas de izquierdas que se encuentran huérfanas de expresión política. Y eso se hace manteniendo una relación de horizontalidad con el tejido asociativo crítico, favoreciendo en lo social e institucional el empoderamiento social de los de abajo.

M.O.: Operación Orquesta, Campeón, Pokémon… ¿en qué medida pueden afectar los más recientes casos de corrupción al desarrollo de las elecciones gallegas?
Y.D.:
Afectan en ese sentido terrible que le interesa al poder económico, al enfangar la lucha política en el circo de la corrupción, y extender la impresión de que todos somos iguales… en materia de robo, nepotismo y corrupción. Cuando la realidad es que no es así y Esquerda Unida no tiene ningún caso de corrupción y nuestra práctica política y social es ejemplar en ese terreno.

M.O.: Algunas encuestas conceden a AGE grupo parlamentario e incluso un resultado espectacular debido al efecto multiplicador de la coalición ¿Con qué expectativas electorales parten en estas elecciones?
Y.D.:
Las expectativas para una alianza política que quiere ser la expresión política de un bloque social alternativo son todas. Ahora bien, con una ley electoral antidemocrática (5%, recursos económicos y comunicacionales mínimos respecto a los partidos del régimen) la constitución de un grupo parlamentario será un elemento que nos permita ulteriores saltos culitativos en nuestra fuerza e influencia sociales. Con AGE la ciudadanía trabajadora va a tener la puerta abierta en el Hórreo (Parlamento Gallego) y nos vamos a romper la cara por ella. Vamos a ser la feliz e incómoda anomalía política porque vamos a representar a los nuestros, a reclamarles su participación protagonista, vamos a ser y estar con la gente trabajadora.

Descubre más desde Mundo Obrero

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo