Para el Responsable de Política Internacional de Izquierda Unida, Willy Meyer, «la revolución de plaza Tahir buscaba un proceso constituyente y un cambio destinado a conseguir derechos sociales y políticos para los ciudadanos y ciudadanas de Egipto, no un proceso centrado en la religión».
«La Unión Europea debe ser clara y denunciar la sangrienta represión que están llevando a cabo los mismos que participaron y se manifestaron contra la violencia y la falta de libertades en el régimen de Mubarak», señaló Meyer.
Tras la violenta represión de las manifestaciones de los últimos días y el decreto aprobado por el presidente de Egipto, Mohamed Morsi, y su partido, el Partido de la Libertad y la Justicia, que le coloca por encima de la ley al declarar todos sus actos y decisiones como irrevocables, buena parte de los y las ciudadanas egipcias han vuelto a protagonizar masivas protestas con el mismo eslogan que durante los últimos días del régimen de Mubarak: «abajo el régimen».
Para el europarlamentario de Izquierda Unida los cambios y la senda iniciada por el Gobierno de Morsi, centrada en el aspecto religioso, son «una burla de los deseos de la mayor parte de los egipcios de nuevos derechos sociales y laborales con un Estado social y democrático» y no ha dudado en afirmar que «el proceso constituyente y el espíritu revolucionario que consiguió la caída del dictador Mubarak están secuestrados por los Hermanos Musulmanes y el Presidente Morsi».
Bruselas, 7 de diciembre de 2012




