La situación de crisis genera más situaciones de movilización y tensión social. Como respuesta a ello, tanto el Estado como sus aparatos represores intentan minimizar la repercusión de estas acciones por la fuerza y la coacción. En las últimas semanas la UJCE viene siendo testigo y, en ocasiones, víctima de tales ataques. Recientemente un camarada de la UJCE fue agredido y amenazado con sanciones por denunciar el despilfarro y la utilización de 78.000€ de fondos públicos, con el fin de hacer proselitismo político por parte de la alcaldesa de Ciudad Real. Una decena de manifestantes estaban en el acto de inauguración de la rotonda donde se va a ubicar un helicóptero donado por la Base de Almagro para protestar por el gasto de 78.000 euros públicos en su construcción. La protesta se desarrolló en un lateral, a unos 100 metros de donde era la inauguración oficial, con el desfile militar e izada de bandera.
Previamente a la concentración, dos policías locales separan a un camarada y periodista de UJCE Ciudad Real del grupo de manifestantes y proceden al registro de su mochila, la cual contenía un portátil y un cargador de móvil. Una vez más vemos como se intenta criminalizar la protesta y el derecho a manifestación recogido en la Constitución Española.
Otro caso de violencia y racismo institucional en Aragón fue a finales de mayo, cuando se produjo la detención de Alassan Ka, miembro de la Red de Apoyo a Sin Papeles de Aragón y conciudadano desde el 2006, sin motivo penal alguno. Posteriormente fue trasladado al Centro de Internamiento de Extranjeros -CIE- de Aluche. Las condiciones y metodología del CIE han sido ampliamente denunciadas, ya que en cualquier caso lo cometido sería una falta administrativa, que no un delito penal y sin embargo los internos son tratados como delincuentes y encima sin asistencia jurídica.
Unos días después se conocía la noticia de la brutal detención de dos hermanos, también senegaleses. Miembros de la Policía Local y la UAPO propinaron patadas e insultos convirtiendo la detención, además de injustificada por lo que pudimos saber más tarde tras su puesta en libertad, en una actuación terrorífica y bochornosa.




