Desde la toma de posesión del actual gobierno de derechas PSD/CDS-PP, el servicio público de televisión y radio de Portugal ha estado bajo la amenaza de la privatización. En este periodo, los engaños en la gestión y en la conducción política del proceso, por un lado, y las resistencias de los trabajadores y la opinión pública, por otro, hicieron inviable, hasta el momento, la implementación del plan gubernamental. Dos años después, la privatización no se ha concretado y, sin embargo, el servicio público se ha degradado y la dirección de la RTP tiene un plan para despedir a centenares de trabajadores.

El gobierno (o el PSD) habría asumido el compromiso de ofrecer un canal de televisión (de los dos que posee la RTP) a un grupo privado, incluso antes de las elecciones de 2011. El ministro encargado del proceso y de la gestión era en aquel entones Miguel Relvas, actualmente ministro adjunto y de asuntos parlamentarios y, de facto, la segunda figura del gobierno.

A principios de 2012, el gobierno llegó a anunciar su objetivo de privatizar uno de los canales de la RTP finalizando el año. Sin embargo, llegado el momento el gobierno optó por aplazar la privatización y anunció un plan de reestructuración de la empresa, apuntando al despido de centenares de trabajadores. Aún existe la amenaza de dicho plan, a pesar de la dimisión del ministro Miguel Relvas el pasado abril después del escándalo por las irregularidades de su licenciatura.

En este periodo, la RTP ya ha tenido tres direcciones y su presupuesto se ha reducido drásticamente. El plan gubernamental apunta a un recorte de un 30% en la financiación y despidos de centenares de trabajadores.

Mas allá de los engaños políticos del escándalo en torno al ministro Relvas, el gobierno tuvo que hacer frente a las dificultades y los engaños por la gestión. Actualmente, con la profunda crisis económica que se vive en Portugal, el mercado de la publicidad vive un periodo difícil, lo cual agudiza la competencia con las dos televisiones privadas (SIC e TVI). Ahora bien, el objetivo de Relvas era entregar uno de los canales de la televisión pública a un grupo angoleño (Newshold).

El objetivo gubernamental se encontró con la fuerte resistencia de los trabajadores de la RTP y un movimiento ciudadano en defensa del servicio público de televisión.
Por eso, dos años después, el objetivo del gobierno no se ha concretado y la lucha en defensa del servicio público es hoy más fuerte. En el debate de los presupuestos del Estado para 2013, el Bloco de Esquerda propuso que se impidiese al gobierno privatizar la RTP. La propuesta fue derrotada por la mayoría gubernamental, pero hoy tiene mayor apoyo en la opinión pública portuguesa.

Nota.- Miguel Relvas había conseguido la licenciatura en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales por una universidad privada, sin frecuentar ninguna clase y realizando apenas cuatro exámenes. La licenciatura fue declarada irregular y su validez está pendiente de la decisión del ministerio público.

Descubre más desde Mundo Obrero

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo