Maite Mola, como responsable de la Secretaria de Internacional del PCE y vicepresidenta del Partido de la Izquierda Europea (PIE), fue la primera en tomar la palabra en el mitin que clausuraba los tres días de la Fiesta organizada por las juventudes de Syriza, en Atenas, en la que viene a ser la fiesta de toda Syriza. Lo hizo llamando a la clase trabajadora y a la ciudadanía griega, española y europea para que “se rebelen y planten cara a este claro intento de imponer una dictadura del capital”.
Recordó el resultado de los recortes de derechos, de libertades y de poder adquisitivo de la clase trabajadora y de la mayoría social, recortes que se están haciendo con la excusa de la crisis y que en España se traducen ya en más de seis millones de parados, de los cuales la mitad son de larga duración, con 1.700.000 de ellos sin ningún tipo de prestación. Habló de lo que ya es una crisis humanitaria, con un 21% de la población en la pobreza, sobre todo mujeres, y con uno de cada dos jóvenes en paro. Y señaló a los culpables de la situación: “el entramado económico, financiero y social que nos ha llevado a esta situación y que está basado en un sistema político corrupto y bipartidista”.
Entre aplausos de un pueblo hermano que es la avanzadilla de los recortes, pero también de la protesta, la movilización y la rebeldía, Maite Mola continuó su discurso denunciando la muerte de Pavlos Fryssas a manos de “una repugnante extrema derecha en forma de un partido legal, Aurora Dorada”, reivindicando la ilegalización de la formación neonazi.
Como comunista europeista, y como vicepresidenta del PIE, subrayó que esta construcción de Europa que hoy sufrimos se hizo bajo los intereses del capitalismo y no de los pueblos europeos, como pedía la izquierda, y lo que ahora toca es “conseguir la acumulación de fuerzas necesaria para hacer posible un proceso de amplia participación ciudadana que revierta la actual hegemonía de la derecha y de sus cómplices, los socialistas y los verdes, y así dar una salida social y anticapitalista a la crisis, con las izquierdas en el poder y en la calle”. Y el sujeto de es El cambio de relación de fuerzas a la vez con manifestaciones con una amplia participación de la sociedad para”.
Fue al hablar de la necesidad de construir un modelo democrático radicalmente distinto, cuando Maite Mola hizo un llamamiento a la clase trabajadora y a la ciudadanía griega, española y europea para que se rebele y “plante cara a este claro intento de imponer una dictadura del Capital”.
En unos días en los que el imperialismo estadounidense y europeo continúa acechando la intervención militar en Siria, con la intención de balcanizar la región y poder apropiarse de sus recursos, Maite reivindicó claramente la posición de toda la izquierda contra la guerra y en favor de la paz.
La líder comunista española se despidió alzando el puño para gritar fuerte “!Si se puede!” ante la aclamación de las cerca de cuatro mil personas que participaban en el mitin de Syriza.




