En el inicio del nuevo año, varias cuestiones asaltan este espacio. La más urgente es el necesario reconocimiento a uno de los mejores periodistas musicales que ha dado este país. Antonio Fernández, hombre curtido en varias emisoras de radio, falleció el pasado 25 de noviembre, cuando ya el artículo del anterior número de Mundo Obrero estaba entregado. Se jubiló, oficialmente, en Radio 3, pero él siguió hasta el final ofreciendo su selección de esos temas que se mueven entre el jazz, el soul, el pop y el funky en una emisora que emite por internet, Radio Wapa. Ahí tenía su espacio diario bajo la denominación de “Top Vivejazz” (www.radiowapa.com). Con buen criterio, los gestores de esta página están recuperando los programas emitidos en estos últimos años. También quiero recordar que Antonio Fernández editó, bajo el título de su programa en Radio 3, ‘Área Reservada’, cuatro valiosas recopilaciones de aquello que emitía en su espacio radiofónico.
Cambio de tema. Como ya escribí en el anterior artículo, Luz (Luz Casal) ha publicado su nuevo trabajo con temas nuevos: ‘Almas gemelas’, editado en dos formatos. El sencillo, un CD con diez temas nuevos; el especial, dos CDs en el que se añaden siete versiones de temas en italiano, portugués y francés. El título de este artículo responde a este trabajo, porque está cuidado hasta el mínimo detalle. Es un ejemplo perfecto de que, hoy en día, hay que vender ‘canciones y algo más’. En primer lugar, la materia prima, esos temas de nuevo cuño, desprende exquisitez en la interpretación de unas letras mimadas y unas melodías arropadas con dulzura instrumental. Luz no es solo una voz de afinación perfecta, sino compositora y letrista. Tiene la virtud, además, de buscar la colaboración de aquellos que complementan su sensibilidad. En este álbum, Claudia Brant es quien ha escrito buena parte de las piezas junto a Luz. Y me alegra que también esté ahí la firma de Pablo Guerrero, un músico al que sigue entregando canciones sublimes. El libreto es ese ‘algo más’ que otros no dan, es decir, un relato detallado de qué músicos tocan, quiénes arreglan, quiénes producen, dónde se graba y en qué fechas.
Luz publicó su anterior disco con temas propios en 2007. Se tituló ‘Vida tóxica’, con una repertorio en letras y música notable. De entonces a esta parte, ha vivido de nuevo esa enfermedad que le ha hecho más fuerte y que no ha mermado ni un ápice su lucidez musical. Éste y su reciente trabajo contienen un tema cada uno con una frase: “sé feliz”. No sabría con cuál quedarme de los dos discos. Quizá haya más fuerza vital en este último disco, pero en el anterior escogería al menos cuatro canciones de un acabado sin fisuras. De un modo u otro, Luz está ahí, dando motivos para creer en la música bien hecha.
Y ahora voy a hacer mi apuesta para este año. Es un tipo raro, huraño ante los medios de comunicación. No ha publicado su disco todavía (al menos cuando envío este artículo), pero parece ser que sí, que en este 2014, saldrá ese esperadísimo ‘Camino ácido’ con las canciones de un poeta del rock: Ángel Stanich. De inmediato surgen las comparaciones. Yo, cuando escucho el tema ‘Metralleta Joe’, siento esa bofetada que me agita y saca de las entrañas emociones dormidas. Es la misma sensación que me han producido otros discos en el pasado; y no obligatoriamente de estilo rockero. Por ejemplo, el primer álbum de Albert Plá (con quien se le podría relacionar por su temática y por su manera de cantar); el álbum ‘Omega’ de Enrique Morente; el disco ‘Veneno’; el primer vinilo de Alarma, etc. De momento, no olvidéis este nombre: Ángel Stanich.




