Saben aquel que diu que la Christine Lagarde está preocupada porque más de la mitad de los jóvenes españoles que buscan un empleo no lo encuentran, a pesar de las «señales de éxito» de la reforma laboral? Caramba, los buitres del Fondo Monetario Internacional podrían ganarse la vida como humoristas si no fuese porque destrozan las vidas de millones de trabajadores en todo el mundo. Tenemos 1.800.000 hogares con todos sus integrantes en paro, 700.000 familias sin ningún tipo de ingreso, 3,5 millones de parados de larga duración (el 61% del total), se han perdido 198.000 puestos de trabajo en los últimos cuatro meses y la población activa ha mermado en 267.900 personas. Pero el FMI estima que la recuperación económica en España “está ganando impulso”. Vamos, que España va bien, again. Y sobre todo gracias a la demanda interna. En eso llevan razón, la demanda interna aumenta sin parar, pero solo la de empleo: un millón de parados más desde que gobierna el mentiroso patológico de Rajoy.

España va tan bien y los índices económicos mejoran tanto que el FMI ha consultado de nuevo el oráculo y nos ha recetado menos convenios colectivos, menos indemnizaciones por despido y menos rigidez salarial. Y esta vez, incluso le envía un recado al poder judicial señalando que «la eficacia de reformas pasadas se vio menoscabada, en parte, por una interpretación restrictiva por parte de los tribunales». Vamos, que teníamos la judicatura llena de células comunistas y nosotros sin saberlo.

Por cierto, cuando Christine Lagarde dice que «ser ágil y competitivo te abre las puertas del mundo», ¿estará hablando de economía o de fútbol? Siguiendo su consejo, podríamos nombrar a Iniesta, por ejemplo, ministro de Economía; es ágil y competitivo, y nos ha abierto las puertas del mundial. Y precisamente, con un gol en el Soccer City, el mismo estadio sudafricano que ha levantado las pasiones patrióticas al panoli del Presidente: “Este estadio de fútbol donde se va a despedir a Mandela es el estadio donde España se proclamó campeón del mundo en su día contra Holanda de fútbol, con lo cual es un momento realmente muy bonito y emocionante”.

Somos crueles y tenemos poca fe. Deberíamos confiar más en nuestro Presidente. Rajoy sabe que podemos. Es tenaz. Es constante. Y es patriota. ¿Quién contaba con limpiar las costas del negro chapapote? Y pudimos. ¿Quién contaba con recuperar Perejil? Y pudimos. ¿Quién contaba con ganar la Eurocopa? Y pudimos. Recordemos aquel eslogan de Cuatro que parecía una utopía: “Esta vez vamos a por ellos, ya nos toca. Nada impedirá que triunfemos. ¡Podemos!”. Y pudimos. Recordemos aquel eslogan de Cuatro en el Mundial de Suráfrica: “Primero Europa, ahora el mundo ¡Podemos!”. Y pudimos. Tenemos la marca España, tenemos a “la roja”, tenemos al PP, tenemos al PSOE, tenemos a Juan Carlos I, tenemos a Urdangarín, tenemos a Belén Esteban, y a Nadal, y a Fernando Alonso, y a Bisbal, tenemos a Rouco Varela, y a Ana Rosa Quintana, tenemos a Almodóvar, a Víctor Manuel, a Ana Belén, tenemos Cuéntame, tenemos a la SGAE, a Norma Duval, a Esteso y Pajares, tenemos a SACYR, tenemos a Pescanova, a Fagor, tenemos a Blesa, a Bárcenas, a Camps, a Fabra, incluso aún tenemos a Artur Mas. Y si fallan ellos, tenemos la lotería nacional. Somos muchos y podemos. Podemos recuperar el tiempo perdido. Podemos creer. Podemos confiar. Podemos regresar a la senda del crecimiento. Podemos superar la crisis, recuperar el bipartidismo. Podemos enviar un mensaje de esperanza a los desesperanzados, de optimismo a los pesimistas, de alegría a los pesarosos. ¡Podemos!

El caso es que quede alguien aquí para disfrutarlo.

— Y digo yo… ¿aquí no haría falta una Revolución?

— Y luego, ¿por qué me lo preguntas?

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