Desde que en las últimas elecciones municipales los ayuntamientos de las principales ciudades del Estado fueron ganados por candidaturas de confluencia, la palabra remunicipalización ha centrado el debate en numerosos municipios.
La importancia de debates como estos, que siempre han estado en los comités de empresa de los servicios externalizados, en debates en los diferentes espacios en las asociaciones de vecinos, sociales… deben plantearse desde el punto de vista de qué significa a día de hoy las externalizaciones de servicios públicos y el por qué revertir esas privatizaciones.

También hay que tener en cuenta que se ha legislado para que no se pueda revertir esa cesión de servicios públicos, trasladados como negocios privados para amistades políticas, haciéndonos pensar y buscar los recovecos legales para revertir dichas cacicadas y teniendo que tener la pedagogía necesaria para trasladarlo al resto de la sociedad.

La gestión de servicios públicos es un negocio que está siendo copado por grandes grupos empresariales como Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), Ferrovial y Grupo ACS, por lo general vinculados también al sector de la construcción. El pinchazo de la burbuja inmobiliaria todavía ha empujado más a este sector del capital a focalizar su negocio en la gestión de los servicios públicos. Se trata, por tanto, de empresas no especializadas en un sector concreto y que lo mismo gestionan una residencia, limpian las calles o cuidan los parques. Con una escasa especialización e interés por la calidad del servicio, básicamente gestionan mano de obra teniendo en la reducción de costes (a costa de calidad de empleo y del servicio) su principal estrategia para aumentar sus beneficios. No debería sorprender, por tanto, que cuando un Ayuntamiento como el de Zaragoza se pone en serio a fiscalizar las contratas, en menos de un año haya detectado numerosas irregularidades e incumplimientos y haya abierto numerosos expedientes de sanción (sólo en parques y jardines, el Ayuntamiento de Zaragoza ha impuesto 6 sanciones graves a FCC en los últimos meses).

Este trabajo de fiscalización que se está llevando en el Ayuntamiento de Zaragoza ha sido posible, en primer lugar, gracias a que en la anterior legislatura se creara el Observatorio de la Contratación a iniciativa de Izquierda Unida cuyo presidente fue Raúl Ariza, militante del PCE. Ariza inició un constante trabajo de comunicación con los comités de empresa y de recopilación de denuncias e incumplimientos que el anterior ejecutivo socialista no tuvo en consideración. Sin embargo, con la llegada al gobierno de Zaragoza en Común y con Alberto Cubero, Secretario General del PCE Aragón, como Consejero de Servicios Públicos se ha retomado todo ese trabajo y ahora sí que se está sancionando a las empresas.

Dentro de este trasvase entre lo público y lo privado sale a relucir las principales tramas de corrupción que han y están asolando el país existiendo, como se ha comprobado, la posibilidad de desviación de fondos, financiación de partidos políticos, sobornos, compra de voluntades, enchufes de amigos y familiares, regalos, viajes… Además, el endeudamiento con las grandes empresas será pagada en forma de deuda, ya que las concesiones municipales son un claro ejemplo de cómo las redes clientelares de partidos políticos en gobiernos locales generan sobrecostes que acaban deviniendo en deuda municipal, deuda ilegítima a todas luces.

Siempre decimos que llegamos a las instituciones para ser altavoces de los conflictos, de las necesidades de nuestra clase, pero también es necesario que los conflictos y nuestra clase sea crítica y articule sus reivindicaciones en torno a espacios de trabajo común y colectivo; de un tiempo a esta parte se han ido creando plataformas por la remunicipalización de los servicios públicos, como la que en Zaragoza viene trabajando desde los últimos meses.

Plataforma creada y en la que trabajan los comités de empresa de las plantillas de las contratas (de las empresas que “ganaron” esas privatizaciones) y representantes de organizaciones políticas, vecinales, sindicales y sociales de la ciudad de Zaragoza. Plataforma que se centra en la remunicipalización y gestión directa de los servicios públicos, en un ejercicio de eficacia, transparencia y democratización de los mismos, creando empleo digno y garantizando los derechos laborales y sociales de los trabajadores y trabajadoras de las contratas municipales.

En estos primeros meses tras su “nacimiento” han centrado su trabajo en la difusión de los objetivos que tienen como plataforma y seguir coordinándose y trabajando de cara al inicio del nuevo curso tras el verano. Se han presentado públicamente a los medios de comunicación en rueda de prensa, el pasado 12 de abril, y han realizado numerosas charlas en diferentes asociaciones vecinales y sociales.

Es muy grato acudir a una reunión o charla de la Plataforma y oír, con orgullo, de boca de miembros de los comités de empresa o de otras personas presentes, la magnífica labor y trabajo que hicieron en su día Raúl Ariza, o la que sigue haciendo ahora Alberto Cubero.

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¿QUÉ SIGNIFICA HOY REMUNICIPALIZAR?

Remunicipalización es claramente ahorro económico a las arcas públicas (ahorro debido a no tener que incrementar el precio final sumándole el IVA y por los márgenes de beneficio empresarial), mejora en la calidad de los servicios prestados (al no tener que haber beneficio empresarial nos centramos en la calidad frente al ahorro para conseguir más beneficios), y sobre todo en lo que a nosotras y nosotros más nos interesa, derechos de las y los trabajadores, no solamente en cuanto a salarios y jornada laboral, sino a avanzar en la conciliación laboral, temas de igualdad…

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