Evo Morales superó el 40% de los votos con una ventaja del 10% sobre el siguiente candidato en las elecciones de octubre del año pasado en Bolivia, consiguiendo así la reelección presidencial en la primera vuelta. Es la conclusión de las investigaciones del estadounidense Massachusetts Institute of Technology (MIT) publicadas por el Washington Post. “No hay ninguna evidencia de fraude”, aseguran los analistas del MIT que consideran “profundamente defectuosas” las acusaciones del informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) que, al denunciar “manipulaciones e irregularidades”, provocaron el golpe de Estado organizado por la derecha aliada de Estados Unidos e impuesto por las Fuerzas Armadas.
La investigación del MIT desmonta la acusación de fraude electoral orquestada por la OEA con la que se justificó el golpe de Estado. El MIT es una de las más prestigiosas instituciones universitarias de Estados Unidos y también a nivel internacional. Su descalificación sobre la intervención de la OEA se produce precisamente cuando se debate la renovación en la secretaría general de dicha organización, cuyo actual titular, Luis Almagro, pretende la reelección. Almagro es el responsable fundamental de la actuación golpista de la OEA contra el gobierno del presidente Evo Morales.




