Pérez Tornero tiene un problema importante, otro más en sus nueve meses de mandato. Utilizar para su defensa el gabinete de comunicación de la dirección es contrario al comportamiento ético al que está obligado todo profesional que presida una corporación pública, en este caso RTVE. El comunicado de prensa del pasado jueves 16 es un almacén de mentiras. El comunicado manipula cada una de las líneas en las que se refiere a “las debidas explicaciones” supuestamente dadas por Tornero al consejo de administración sobre la oscura contratación de dos directivos. No las hubo. Lo sabemos desde Comisiones Obreras, lo sabe el presidente de RTVE, lo sabe el consejo de administración. El concurso de méritos para la contratación de directivos sigue bajo sospecha. Nadie ha mostrado prueba alguna de que se han “cumplido los requisitos exigibles”. Tornero está poniendo en riesgo el prestigio de la Corporación. Con él está José Juan Ruiz, su director de gabinete y de quien depende el departamento de comunicación y los dos polémicos contratos directivos.




