Coronel,
tú que tienes las armas y el poder
puedes mandar a bombardear nuestras montañas,
que su tranquilo pecho de esperanza y pájaro
jamás huirá despavorido hacia el viento.
Coronel,
tú que tienes las armas y el poder
puedes mandar a matar a quien te dé la gana,
a encarcelar a quien se atreva al coraje de la frente en alto,
gallarda y luminosa como son las frentes de los dignos.
Pero todo será en vano,
coronel,
porque tú no puedes,
con tu impotencia milenaria,
mandar a bombardear,
a matar y encarcelar,
a uniformar la inconformidad de un pueblo entero.
Esa es la lucha,
coronel,
y en esa lucha tú llevas la peor parte.
Porque tú, coronel,
piensas del hombre para atrás
y el pueblo piensa del hombre hacia adelante.
Porque tienes de antemano
perdida la batalla contra nosotros.
(*) Poeta y guerrillero guatemalteco. En 1967 los militares lo capturan, herido en combate, lo torturan y lo queman vivo.




