Cientos de miles de personas han vuelto a llenar las calles de Madrid para exigir una Sanidad pública de calidad en la región. Bajo el eslogan Madrid se levanta y exige sanidad pública y soluciones al plan de atención primaria, la marcha estaba convocada por los vecinos que forman la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública (Fadsp) y apoyada por la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública, que reclaman un aumento del gasto sanitario para frenar la huida de médicos madrileños o la saturación en los ambulatorios. Los barrios y pueblos se organizaron en cuatro columnas que salieron desde Nuevos Ministerios (Norte), Plaza España (Oeste), el Hospital de la Princesa (Este) y Legazpi (Sur) a las 12:00, y para confluir en la plaza de Cibeles.
Según la organización, y en atención a los metros cuadrados ocupados según las imágenes registradas por drones, se alcanzó el millón de personas llegadas de barrios y pueblos de toda la Comunidad de Madrid. Se ha vuelto a demostrar que la mayoría social de la comunidad madrileña está defendiendo la Sanidad Pública. Por supuesto, y como viene siendo habitual, la movilización se ha realizado sin incidentes, de una forma alegre y reivindicativa. Antes de dar la voz a los organizadores se mantuvo un minuto de silencio en memoria de las víctimas del terremoto que ha dejado más de 25.000 fallecidos. Se aprovechó para recordar que hay catástrofes inevitables, como ésta, y otras evitables como la guerra. También se recordó a los fallecidos en la pandemia, especialmente a los que murieron sin asistencia en las residencias, como la de la Comunidad de Madrid. Y a lo profesionales que se dejaron la piel en cuidarnos.
Pero sobre todo ayer se habló de presente, de los profesionales sanitarios que llevan 11 semanas de huelga indefinida y los que mantienen un mes de encierro indefinido en Manoteras, de las reivindicación de la ciudadanía y el personal sanitario. Y del futuro: menos negocio y más inversión en salud pública explicando cómo hacerlo.
Transcurridas dos horas de manifestación, cuando mucha gente todavía seguía casi al comienzo de las columnas, en Cibeles se leyó el manifiesto en defensa de una sanidad pública universal y de calidad, poniendo especial énfasis en la atención primaria, en las urgencias extrahospitalarias, y la salud mental, entre otros temas. Reclamaron el blindaje de la Sanidad pública, el aumento del presupuesto a atención primaria, y la reposición y aumento de profesionales que se van a jubilar, en incentivos para que los que están no se vayan. Pidieron humanizar las ratios para poder atender 10 minutos a cada paciente. También han criticado que en lugar de garantizar nuestro derecho a la salud, lo único que garantiza el gobierno de Ayuso es el beneficio de las empresas privadas, con la reciente aprobación de la ley Ómnibus, que va a facilitar, aún más, el desvío de recursos públicos a manos privadas con la Agencia de Contratación Sanitaria, entre otras cosas.
Tras meses de huelga, el gobierno de la Comunidad sigue sin responder a las necesidades del personal sanitario y de la población madrileña, se nos sigue ahogando esperando que nos rindamos, pero no entienden que nos jugamos demasiado, y por esa misma razón la lucha en Madrid no cesa. Comprender la salud como un derecho integral implica ampliar el ámbito de actuación del sistema sanitario a áreas esenciales para el bienestar humano y que actualmente se encuentran completamente privatizadas o con recursos públicos anecdóticos.
El concejal en Leganés, Óscar García, se refirió a la demostración de fuerza que ha vuelto a hacer Madrid: «La mayoría social de Madrid está defendiendo la Sanidad Pública», declaró.
Por su parte la diputada en el Asamblea de Madrid, Vanessa Lillo, criticó al gobierno neoliberal del PP que lleva años recortando en la Sanidad Pública y manifestó que «Las columnas de manifestantes que hoy marchan sobre Madrid lo hacen para defender la Sanidad Pública tras años de desmantelamiento organizado y premeditado por parte del gobierno de la señora Díaz Ayuso».
El gobierno de la Comunidad mano a mano con el Ayuntamiento de la ciudad de Madrid han hecho todo lo posible por boicotear la manifestación, desde impedir que suban medios acreditados a la azotea de Cibeles, hasta apagar las cámaras de vigilancia para que no haya imágenes. Aun así las calles de Madrid han vuelto a llenarse al grito de ‘¡Sanidad Pública!’. No ha parado de llegar y salir gente de Cibeles en toda la mañana. Ha vuelto a ser imposible que todo el mundo completase el recorrido previsto.
Desde el Partido Comunista de España en Madrid han puesto en valor y han agradecido el trabajo de toda la militancia en sus barrios y colectivos que han hecho posible esta movilización. «Seguiremos luchando por la creación de un sistema sanitario público, universal, integral, solidario y de calidad».




