El próximo domingo 23 de julio se celebran las elecciones generales, meses antes de lo previsto debido al adelanto decidido por el presidente del Gobierno justo después de conocerse los resultados de las elecciones municipales y autonómicas del pasado 28 de mayo. La izquierda, en un acuerdo histórico, se presenta bajo una misma candidatura encabezada por Yolanda Díaz como candidata a la presidencia del Gobierno de España. Sumar se consolida así como una referencia política que ya venía tomando forma en los últimos meses.
Las últimas semanas han sido muy clarificadoras para entender cuál es la alternativa a las políticas impulsadas en la última legislatura por las fuerzas políticas que componen el cogobierno y sus alianzas en el Congreso de los Diputados. La extrema derecha de Vox y la derecha extrema del PP han demostrado que no tienen grandes diferencias programáticas a la hora de la verdad. De manera exprés y natural se han repartido los sillones y recursos en comunidades como Aragón o País Valenciano, poniendo al frente de las asambleas a conocidas activistas contra los derechos de las mujeres y negacionistas del cambio climático. Mención aparte merece el desmantelamiento acelerado de los organismos y políticas de memoria histórica en muchos Ayuntamientos que han cambiado de signo político.
Frente a esta ola reaccionaria, es el momento de consolidar y desarrollar frentes amplios en los que se erija una barrera de contención ante los ataques contra los derechos y conquistas conseguidas por la lucha de la clase trabajadora. El PCE ha construido su historia precisamente en la apuesta por espacios amplios en los que se han encontrados activistas y partidos que compartían un objetivo común: mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo. Así fue en años de la II República y del Frente Popular, en los años de la dictadura apostando por la construcción de las Comisiones Obreras o el Movimiento Democrático de Mujeres, y posteriormente con la creación de Izquierda Unida. Hoy, este compromiso con nuestro país se reedita con la participación en la coalición electoral de Sumar.
Las candidaturas de Sumar están trufadas por camaradas del PCE y compañeros y compañeras de Izquierda Unida, encabezando además 14 circunscripciones. La provincia de Córdoba, en la que tenemos más fortaleza organizativa e institucionalmente, cuenta con el secretario general del PCE, Enrique Santiago, como cabeza de lista. Habrá comunistas en el próximo grupo parlamentario, comprometidos con el desarrollo y aplicación de nuestros principios políticos.
El inicio de un proceso político
Sin embargo, el próximo domingo 23 de julio no es el final del trabajo. Al contrario, es el inicio de un proceso político que no está exento de contradicciones y correlaciones de fuerza, todavía más cuando hablamos de una aceleración de los tiempos que estaban inicialmente previstos. En este marco, los y las comunistas están llamados a ser algo más que observadores o comentaristas de la coyuntura. Siguiendo la máxima de que los marxistas no estamos para analizar la sociedad sino para transformarla, nuestra tarea de cara a las próximas elecciones es fomentar y participar en todos los espacios posibles de apoyo a la campaña y sus candidaturas. A partir del 24, nuestro compromiso es trabajar para que los grupos institucionales resultantes de las elecciones celebradas entre mayo y julio sean el reflejo de una fuerza social y política capaz de, desde la diversidad de sus componentes, construir un proyecto de país común, guiado por los intereses de nuestra clase, desde la organización de la sociedad para que su movilización marque la agenda política del país.




