Película: La imagen perdida
Director: Rithy Panh

Título: La imagen perdida.
Título original: L’image manquante
Director: Rithy Panh
Nacionalidad: Camboya, Francia
Año: 2013
Duración: 96
Género: Documental
Voz en off: Randal Douc
Productora: Arte France, Bophana Production,
Catherine Dussart Productions
Fecha de estreno: 11 abril 2014

El título original de este impresionante filme del camboyano Rithy Panh, L’image manquante, que podríamos traducir por La imagen que falta, habla de los dos pilares básicos que lo sustentan: se trata de una fotografía inexistente, que debería haber sido tomada entre 1975 y 1979 por los jemeres rojos; una fotografía del horror absoluto, si es que puede el horror ser adjetivado, que anida sólo en la memoria del autor y que en su inexistencia el autor quiere recrear y trasmitir. Memoria y cine, inmersión en las entrañas del recuerdo más doloroso y creación de nueva vida cinematográfica.

La imagen perdida es antes que nada un ejercicio de exorcismo de la aflicción y el desconsuelo, algo que Rithy Panh, escritor y cineasta, viene realizando desde 1989. En obras anteriores (como la muy recordada S-21: la máquina roja de matar, 2003) la necesidad de recordar y dar a conocer al mundo la gran tragedia del pueblo camboyano privilegiaba la visión documental, notarial, de la desdicha colectiva sobre el infortunio vivido en carne propia. El cineasta culmina ahora su recorrido por el pasado reciente de su país en una obra que respira dolor por los cuatro costados de cada fotograma porque apela a su años de infancia, los cuatro años en que la utopía de una sociedad sin clases se tornó en el monstruo que alimentaron Pol Pot y el Angkar, la Organización, el Partido, cuyo espeluznante balance de daños nunca podrá establecerse, aunque la cifra de 1.700.000 muertos dé una idea sólo aproximada, en el que no caben los relatos de torturas, hambre y padecimientos de toda la sociedad. Años en que la sinrazón pervirtió los más nobles ideales para extender como una plaga bíblica el sufrimiento más cruel sobre todos los ciudadanos, que habría de dar lugar al hombre nuevo.

El relato servido con la cálida y penetrante voz en off de Randal Douc (en la versión original francesa) tiene un sello de autenticidad que sólo poseen las historias que emergen limpias del corazón, no contaminadas por el rencor y el odio (que hubieran sido legítimos moralmente), y está impregnado del poderoso hálito poético que le otorgan unos recursos narrativos apabullantes en su sencillez y belleza. Las imágenes que faltan, que se quemaron o hicieron desaparecer, se configuran a través de unos muñecos de arcilla, poseídos por la honda tristeza de los seres humildes atrapados por un destino funesto. Los cuadros vivos (“tableaux vivants”) en que se presentan, a veces combinados con imágenes reales rodadas durante la época, tienen la expresividad de Los fusilamientos del 2 de mayo y en su parálisis aparente, como en el cuadro de Goya, gritan con tanta fuerza contra la barbarie que desgarran nuestros corazones.

RECOMENDACIONES

– L’ARMÉE DU CRIME. Robert Guédiguian, 2009
– 10.000 KM. Carlos Marqués-Marcet, 2014
– IDA. Pavel Pawlikowski, 2013
– NOÉ. Darren Aronofski, 2014
– JACKIE. Antoinette Beumer, 2012
– TREN DE NOCHE A LISBOA. Bille August, 2013
– 9 MESES DE CONDENA. Albert Dupontel, 2013
– INEVITABLE. Jorge Algora, 2014
– LA MUJER DEL QUINTO. Pawel Pawlikowski, 2011
– VIVIR ES FÁCIL CON LOS OJOS CERRADOS. David Trueba, 2013
– HASTA VER LA LUZ. Basil da Cunha, 2013

Descubre más desde Mundo Obrero

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo