Mundo Obrero: Se cumple un año de las elecciones municipales del 24 de mayo de 2015. ¿Qué valoración haces del trabajo desarrollado en el Ayuntamiento de Zamora durante este año?
Paco Guarido:
Nunca he sido un triunfalista, así que creo que el balance es aceptable. Cuando entramos en la Alcaldía sabíamos lo que nos íbamos a encontrar, por haber estado muchos años en la oposición. Sabíamos que el Ayuntamiento estaba completamente paralizado, tanto en la gestión interna, como en inversiones en la ciudad.

En gestión interna se había tirado la toalla definitivamente. Todos los contratos de servicios estaban caducados desde hacía muchos años, lo que ha ocasionado muchas reclamaciones; los funcionarios totalmente desmotivados, y los insuficientes instrumentos de participación ni siquiera se habían constituido.

En cuanto a las inversiones, los planes de ajuste han hecho estragos entre el 2012 y 2015 llevando a una inexistencia de inversiones en mantenimiento, cosa que va a cambiar radicalmente a partir de este año.

Justo es reconocer que el ajuste impuesto por la ley en esos tres años nos ha dejado un ayuntamiento bastante saneado en lo económico, pero eso sí, a costa de unas subidas tributarias como nunca se habían conocido en esta ciudad, y que vamos a rebajar paulatinamente empezando por quitar este año la tasa de basuras de los garajes y trasteros.

M.O.: ¿Cuál es o ha sido el mayor reto al que os habéis enfrentado desde que asumisteis la gestión del ayuntamiento y cuál la mayor satisfacción?
P.G.:
Aunque no lo parezca, el reto ha sido muy sencillo pero muy grande: poner el Ayuntamiento en marcha, y abrir puertas y ventanas para que los ciudadanos conozcan la acción de gobierno de primera mano.

Racionalizar la provisión de puestos de trabajo de acuerdo con los sindicatos y empleados públicos. Comenzar a elaborar las bases para renovar todos los contratos de servicios, actualizarlos en cometidos y costes para el Ayuntamiento. En definitiva, mover la maquinaria oxidada de muchos años.

Comenzamos realizando para el 2016 un presupuesto mucho más austero en el gasto corriente y primando la inversión. Se introdujeron las medidas que ya habíamos adoptado de reducción de concejales liberados del equipo de gobierno y personal de Alcaldía, que en estos cuatro años alcanzará la cifra en cómputo global de medio millón de euros de ahorro. Se introdujo una medida radical, y creo que democrática, como es que todos los concejales liberados, tanto del gobierno como de la oposición, incluyendo al Alcalde, cobraran lo mismo, 32.000€ brutos al año. No existe abanico salarial y el trabajo político se paga igual, se esté en la oposición, en el gobierno o en la Alcaldía. Bien es cierto que esta medida en el futuro habrá que hacerla compatible con circunstancias personales y profesionales de otras personas que pudieran tener dedicación exclusiva en el Ayuntamiento.

El Presupuesto de 2016 lo debatimos en una asamblea pública en los locales del ayuntamiento que los ciudadanos valoraron de forma muy positiva.

La mayor satisfacción es constatar día a día el apoyo de los zamoranos. La gente que nos votó es muy comprensiva con nosotros y tienen mucha paciencia porque saben que las cosas no se consiguen de un día para otro. Sinceramente creo que a día de hoy no hemos defraudado en un marco ciudadano que en elecciones generales ha votado mayoritariamente a la derecha. Creo que lo que estamos haciendo está contribuyendo a variar el rumbo de lo que parecía inexorable, que la política siempre fuera la misma y hecha por los mismos.

M.O.: ¿Qué medidas importantes habéis puesto en marcha y cuál es la valoración, si la conocéis, de los vecinos?
P.G.:
Trato por igual a todas las empresas en las adjudicaciones. En mandatos anteriores del PP era un clamor que la mayoría de los servicios se adjudicaban en contratos menores o en procedimientos negociados sin publicidad que al final eran “a dedo” y al tipo de la oferta. Ahora se ha articulado un procedimiento transparente y abierto para que todas las empresas o autónomos que quieran participen en las licitaciones. Se hace publicidad de todos los contratos para que todas las empresas puedan optar. Se benefician los agentes externos y el propio Ayuntamiento que consigue bajas en los procesos muy interesantes y que se reinvierten en la ciudad.

Hemos logrado separar los actos religiosos de los actos políticos. Se han superado algunas tradiciones en ese sentido, como era el “juramento del silencio” que hacía el Alcalde en una procesión de la Semana Santa, u otros actos que se hacían en el salón de plenos. Lo hemos hecho con respeto y sin levantar polémicas. Los ciudadanos y los representantes de la Iglesia Católica lo han entendido y apoyado.

Respeto y participación de la ciudadanía. Esto último pendiente aún, pero iniciado para aumentar las decisiones de los vecinos cumpliendo el reglamento de participación vigente e iniciando su modificación. Lo que espera el sistema del ciudadano es que sea mero espectador de la política. Cada cuatro años a votar, y mientras tanto a estar entretenido con los realities shows de la política, con las tertulias que se convierten en mero teatro, en chascarrillos, en enfrentamientos y agresiones que sólo pretenden aumentar audiencias. Por ese camino el ciudadano ve la política como un espectáculo desde su butaca. El camino para nosotros es el contrario. La política como información y como actividad coparticipada por los ciudadanos que deben sentirse protagonistas, junto con sus representantes, de la actividad política. Tratamos a los vecinos con respeto y por eso este gobierno también es respetado.

M.O.: ¿Cuáles son las próximas medidas que están en la agenda para esta legislatura?
P.G.:
Despejar la Muralla Medieval de edificaciones, pendiente desde hace años, que permitirá a todos admirar nuestro patrimonio y atraer al turismo. Ante el abandono de las tareas de mantenimiento de barrios, un programa de asfaltado como nunca se ha hecho en esta ciudad. Iniciar un parque público de vivienda en alquiler social.

Captar fondos europeos para proyectos de movilidad y de reforma del Mercado de Abastos para potenciar el comercio de proximidad.

Sabida es la posición de IU sobre la construcción del AVE, pero una vez que es una realidad, Zamora debe aprovechar que puede conectarse a Madrid en poco más de una hora. Los terrenos de Adif próximos a la Estación y reclasificados a suelo industrial hace 15 años pueden ser un buen punto de apoyo para reubicaciones industriales.

En servicios sociales, duplicar las ayudas de urgente necesidad y crear una partida específica para los afectados por desahucios.

En definitiva, lograr una ciudad más habitable, pero sobre todo abrir el Ayuntamiento: transparencia total y convencer a la gente que la actividad política debe ser honesta y honrada.

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