Se conmemoró junto a diversas organizaciones políticas, tanto españolas y latinoamericanas.

Este lunes se llevó a cabo la celebración por los 111 años del Partido Comunista de Chile en el Espacio Olmo, local del PCE, IU y Podemos en Madrid Centro.

En dicho acto se contó con la participación de compañeras y compañeros de distintas organizaciones latinoamericanas y españolas, así como también con palabras y música por parte de militantes y simpatizantes del Partido Comunista Chileno, en particular, de la célula Gladys Marin, la cual lleva el nombre de la imprescindible dirigenta chilena.

Se presentaron videos conmemorando la fecha y se cantaron canciones de Victor Jara, militante comunista, como parte de la celebración. Marcos Suzarte, secretario político de la célula, dio inicio al acto; luego, Leyla Ordoñez, a nombre del Núcleo Madrid Centro del PCE, dio un saludo al partido chileno; y finalmente, Patricio Rubio hizo una intervención relatando la historia del PCCh y sus 111 años.

El acto finalizó cantando la internacional para luego compartir un vino de honor y unas empanadas típicas chilenas.

A continuación, reproducimos la intervención de Patricio Rubio en dicho acto:

Buenas tardes a todas, todes y todos,

Para comenzar, me gustaría citar un texto del compañero David Mac Conell: “Observando el mundo en el que estamos inmersos nos damos cuenta de la actividad práctica de quienes nos antecedieron, de lo que nos dejaron en herencia, no partimos de cero”.

La célula Gladys Marín, que lleva el nombre de una de las grandes dirigentas históricas de nuestro Partido, me ha encomendado la tarea de hacer una intervención, con el objetivo de contextualizar y explicar, dentro de lo posible, algunos elementos que permiten comprender el por qué, el cómo y hacia dónde se dirige, con sus 111 años, el glorioso Partido Comunista de Chile.

Primero que todo, y a propósito de esta robusta cifra, un estimado camarada español me hizo la pregunta hace unos días, que imagino muchos también tendrán: ¿Cómo es posible que tenga 111 años un Partido Comunista, siendo que recién los Bolcheviques se constituyeron en enero de 1912, y el PCUS recién en 1918?

La historia de nuestro partido nace de la mano del que ha sido denominado el “padre del movimiento obrero chileno”, Luis Emilio Recabarren, quien, junto a un grupo de obreros del salitre en la ciudad de Iquique, ubicada al norte de nuestro país, deciden fundar el partido político de la clase obrera chilena, al cual denominan Partido Obrero Socialista, en el que Recabarren tomó el cargo de presidente. En su programa, el POS establecia que el “Partido Obrero Socialista expone que el fin de sus aspiraciones es la emancipación total de la Humanidad, aboliendo las diferencias de clases y convirtiendo a todos en una sola clase de trabajadores, dueños del fruto de su trabajo, libres, iguales, honrados e inteligentes, y la implantación de un régimen en que la producción sea un factor común y común también el goce de los productos”. Es este partido que, a lo largo de su primera década de vida, demuestra una clara vocación anticapitalista y anti-imperialista, rechazando la primera guerra mundial como conflicto imperialista y repudiando la actitud de los dirigentes de la Segunda Internacional, como ocurrió con muchas y muchos dirigentes del movimiento obrero a nivel mundial. Y en tanto tal, durante su IV Congreso, en el año 1922, resuelve afiliarse a la Internacional Comunista y transformarse en el Partido Comunista de Chile. En ese sentido, existe una clara continuidad política y orgánica entre el POS y el PCCh, continuidad que permitió construir una de las principales herramientas de organización de la clase obrera chilena que persiste hasta hoy, y que por tanto permite identificar como fecha de nacimiento del Partido Comunista de Chile el 4 de junio de 1912, día que hoy conmemoramos.

Como muchos Partidos Comunistas a nivel mundial, a lo largo de su larga historia, el Partido Comunista de Chile ha sido una organización de victorias y derrotas, de avances y retrocesos, dirigente de grandes movimientos y organizaciones obreras y populares, y victima de la persecución y asesinato por parte de los enemigos de la clase trabajadora.

Solo por enumerar algunos elementos importantes de la historia de nuestro partido desde sus inicios:

  • La fundamental participación del Partido en la primera gran organización sindical obrera, la Federación Obrera de Chile, el principal referente de organización sindical de la clase obrera chilena entre los años 1909 y 1936.
  • La dictadura de Carlos Ibañez del Campo en 1927, que inicia la persecución contra las y los militantes comunistas, provocando la primera temporada clandestina del PCCh.
  • El fin de la primera temporada de clandestinidad y la vuelta a la vida pública luego del resurgimiento del movimiento popular a partir de las repercusiones en Chile de la Gran Depresión.
  • La creación del Frente Popular durante el 1936, junto a los socialistas, radicales, demócratas y la Central de trabajadores, coalición que en 1938 llevaría a la presidencia del gobierno al radical Pedro Aguirre Cerda.
  • El apoyo del PCCh en el 1946 a Gabriel González Videla, candidato radical que llegaría a la presidencia del Gobierno, donde se integrarían, por primera vez en la historia, 3 ministros comunistas. Luego, el traidor González Videla expulsaría al PCCh de los cargos que poseía, relegaría masivamente a sus militantes a Pisagua, infame campo de concentración, y crearía la Ley Maldita, que ilegalizó al Partido Comunista, dando pie al segundo periodo de clandestinidad del partido, que, a pesar de ello, continuó batallando en todos los frentes de lucha. Durante este periodo de clandestinidad, en el 1952, el Partido Comunista da su apoyo a la primera candidatura a la presidencia del compañero Salvador Allende.
  • Con la derogación de la Ley Maldita, el PCCh vuelve a la legalidad, se funda el Frente de Acción Popular (FRAP), desde el cual se impulsa, en 1958, la segunda candidatura de Salvador Allende, logrando una gran votación (28,85%). 6 años más tarde, se intenta repetir esta hazaña, donde nuevamente Salvador Allende sería derrotado por Eduardo Frei Montalva, de la DC, pero obteniendo una importante votación de un 38,93%.

Luego de todos estos eventos, el año 1969 se conforma la Unidad Popular (UP), que agruparía a amplios sectores de la izquierda y que en septiembre del 1970 llevaría a la victoria del compañero Salvador Allende, materializando en el gobierno la política del Partido, dirigido en ese momento por el compañero secretario general Luís Corvalán, dirigente comunista chileno que es fundamental rememorar, más aún el día de hoy. Son muchos los avances y políticas que se lograron implementar durante dicho gobierno, pero también muchas las dificultades debidas a la conspiración enarbolada desde los Estados Unidos, en complicidad con sectores tanto de las Fuerzas Armadas como de la Sociedad Civil y los partidos políticos de la derecha, que condujeron finalmente al sangriento Golpe de Estado que termino con este proyecto político, y con la vida de nuestro compañero presidente Salvador Allende, Golpe de Estado que ocurrió hace ya casi 50 años, y que nos vemos con el deber moral de conmemorar para que NUNCA MÁS. En estos 111 años también homenajeamos a las y los comunistas que resistieron de distintas formas, desde diversos lados y frentes a la dictadura criminal de Pinochet, a quienes dieron su vida por la lucha contra el fascismo, a quienes fueron víctimas de su inhumanidad, a quienes se mantuvieron en Chile en la clandestinidad sosteniendo la organización partidaria y popular, a quienes tuvieron que vivir el exilio y contribuyeron desde el extranjero, poniendo en alto la bandera del Partido Comunista, a quienes heroicamente formaron parte del Frente Patriótico Manuel Rodriguez, brazo armado del partido durante la dictadura, y a todos los pueblos de Chile que con mucho valor en las calles enfrentaron y dieron pie a que ocurriera el fin de la barbarie pinochetista.

Fue la lucha política popular y el valor de todo un pueblo, del cual formamos parte, el que nos trajo la vuelta a la democracia. Sin embargo, comprendemos que dicha vuelta a la democracia fue tutelada y pactada, con una constitución, leyes e instituciones herederas del neoliberalismo del cual hasta el día de hoy somos víctimas, y que desde los 90’s hasta hoy ha obligado al partido a acumular más fuerzas, continuar denunciando las injusticias del capitalismo, ser fundamentales partícipes y organizadores en movimientos y organizaciones sociales, asumiendo en variadas ocasiones la dirección en importantes organizaciones sociales y sus movilizaciones en nuestro país: La CUT, la ANEF, la CONFECH, el Colegio de Profesores, entre otros.

Luego, dentro de ese proceso de acumulación de fuerzas, cumpliría el partido un rol fundamental en el ciclo de movilizaciones abierto el 2006: La revolución de los pingüinos, la huelga de los trabajadores subcontratados del cobre, las movilizaciones estudiantiles del 2011, entre otros procesos de movilización que han impactado de manera considerable en la historia reciente de los pueblos de Chile.

El crecimiento del partido que nace de dicha acumulación de fuerza, continuando con la lucha en los distintos frentes en las organizaciones sociales, nos permitió volver a la disputa electoral y quebrar el cerco que la institucionalidad pinochetista construyó y que perpetuó la Concertación, y que mediante el sistema binominal bloqueaba la entrada de partidos como el Comunista. Desde el año 2009, donde se acabó con la exclusión del PCCh mediante el retorno al congreso con tres diputados, el partido ha intentado, no exento de errores y dificultades, abrir el camino a una alternativa antineoliberal, con una política de alianzas que permita construir dicha alternativa, y un programa político que enfrente la herencia pinochetista y de los “chicago boys”. De ahí surge la iniciativa de integrar el gobierno de la Nueva Mayoría, donde, a pesar de las correlaciones de fuerza, el Partido impulsó la creación del Ministerio de la Mujer, con importantes avances en conjunto con la coalición de gobierno, por ejemplo, por medio de la legalización del aborto en tres causales, siendo un gran avance en relación con las demandas del movimiento feminista.

Luego, durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, a finales del año 2019, ocurre el Estallido Social, donde el pueblo chileno se volcó a las calles a exigir cambios profundos en el país. Como parte de nuestro pueblo, fuimos partícipes de este proceso intenso y masivo de movilizaciones, e hicimos uso también de nuestras tribunas para contribuir a la lucha popular, pero también para denunciar las violaciones de derechos humanos llevadas a cabo por la política asesina del gobierno de Piñera. Frente a la desesperación de las élites por reestablecer el orden, el partido mantuvo firme su posición, exigiendo la renuncia de Sebastián Piñera, y desestimando la invitación de los partidos del orden para firmar el “acuerdo de octubre”, que daría una suerte de fin a este proceso de movilización, pero que abriría también la posibilidad de construir un nuevo proceso Constitucional. A la par, logrando interpretar parte del descontento social existente, como parte de la coalición “Apruebo Dignidad” impulsamos la candidatura del actual presidente del gobierno Gabriel Boric, y siendo parte integrante de dicho gobierno hemos impulsado importantes avances:  jornada laboral de 40 horas, aumento de salario mínimo, reducción de las listas de espera y del copago en el sistema de salud pública, la creación de la política nacional del Litio, una nueva política de Royalty a la gran minería del cobre, cobro a los deudores de pensiones de alimentos, entre muchos otros.

 Desde entonces hasta hoy ya es conocida la historia: Fuimos partícipes de la Convención Constituyente, que generó una propuesta de nueva constitución, que fue ampliamente rechazada por la población chilena, debido a muchos factores (que no analizaré en este momento). Luego, se impulsa un nuevo proceso constituyente, con una correlación mucho más desfavorable y de la mano de una derecha mucho más fortalecida en comparación a la que firmó el acuerdo de octubre del 2019, que logra ser la principal victoriosa de las votaciones del 7 de mayo.

Frente a esto menciona el “Informe al XIII Pleno del Comité Central del PCCh” (y me perdonarán el atrevimiento, pero creo que lo que les mencionaré a continuación es muy pertinente también para la realidad española): “La coyuntura política reviste grandes desafíos y está marcada por una ofensiva de las derechas, que no es sólo electoral, es política, de masas, ideológica, valórica”, y recalca que “esas derechas han generado correlaciones de fuerza que les permiten plantearse, como objetivo, conquistar el futuro Gobierno, el futuro Parlamento y una importante cantidad de gobiernos regionales y municipios”. En ese sentido, destaca la “urgente necesidad de construir una correlación de fuerzas que nos permita parar a la derecha, y en muy corto tiempo construir una correlación que permita seguir con el proceso de transformaciones en curso”, y hace un llamado muy claro: “Es un imperativo político abrir paso a la más amplia unidad y en una intensa disputa conquistar mayorías, y luchando por las demandas urgentes del país, detener el avance de la derecha”.

Luego de hacer esta, espero, no tan extenuante revisión de la historia de nuestro glorioso Partido Comunista de Chile hasta nuestros días, me parece muy importante finalizar con un mensaje:

Vuelvo a citar a Mac Conell, “nos damos cuenta de la actividad práctica de quienes nos antecedieron, de lo que nos dejaron en herencia, no partimos de cero”. Son 111 años luchando hombro con hombro, codo con codo, junto con el pueblo del cual somos parte. Recogemos el legado de cada militante que ha decido entregar su tiempo, energía, y en muchos casos su vida a la lucha por el Comunismo.

Y continuando con lo mencionado por nuestro Comité Central:

“El cincuentenario del golpe multiplica nuestra convicción militante de jamás renunciar a luchar por las causas de una sociedad mejor. Nuestro homenaje a cada una y uno de nuestros héroes y heroínas del pueblo, en el nombre del compañero Presidente Salvador Allende.

Recogemos y recreamos a este tiempo su legado político que nos indicó:

Más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase la mujer y el hombre libre, construyendo un futuro mejor”.

¡Que viva el Partido Comunista de Chile!

¡Que viva el Pueblo!

¡Que vivan las y los trabajadores!

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