Los trabajadores y las trabajadoras del metal de la provincia de Pontevedra han tomado las calles del centro de Vigo en la primera jornada de huelga convocada por los sindicatos de clase para exigir un convenio digno a la patronal, después de haber celebrado once reuniones sin entendimiento entre las partes.
En concreto el bloqueo por parte de la patronal del nuevo convenio afecta a 33.000 trabajadores y trabajadoras de la industria metalúrgica, la naval, la automoción y la aeronáutica.
«O prezo da vida, da cesta da compra, das hipotecas… non permiten chegar a fin de mes. Non podemos ser traballadores pobres. Debemos ter máis solvencia», denuncia Celso Carnero, de CC.OO. Solicitan una subida salarial del 4 % en el 2023, el 2024 y el 2025, los tres años de vigencia del convenio que aspiran a firmar. La parte empresarial, sin embargo, les ofrece un aumento del 1, el 2 y el 2,5 %. Pero añade la patronal que «el convenio del metal de Pontevedra ha mantenido su poder adquisitivo». Señalan que en los últimos tres ejercicios, dominados por la inflación y los efectos de la emergencia sanitaria, «ha habido una subida de salarios acumulada de más del 13 %» que ha anticipado el aumento del coste de la vida.
La concentración partió de un escenario emblemático, como es el extinto astillero Hijos de J. Barreras. La marea de trabajadores, muchos de ellos jóvenes, recorrieron el centro de Vigo hasta la plaza da Estrela.
[#Vigo] O @PCGalicia saímos a apoiar á clase obreira na #FolgaDoMetal. Hoxe por eles mañá por nós.#ApoiaAFolgaDoMetal pic.twitter.com/gHBqn80xrh
— PCGalicia (@PCGalicia) June 15, 2023




